Vista panorámica de Alhama de Almería al atardecer

Alhama de Almería

Un pueblo milenario entre aguas termales y montañas doradas

Escondido en las estribaciones de la Sierra de Gádor, a solo 25 kilómetros de la capital almeriense, Alhama de Almería es uno de esos pueblos que parecen existir fuera del tiempo. Un lugar donde las fuentes termales todavía brotan como lo hacían en época romana, donde las calles conservan el trazado sinuoso de la medina árabe, y donde la vida transcurre al ritmo lento y sabio de los pueblos que llevan dos mil años aprendiendo a vivir bien.

Un nombre que lo dice todo

El nombre de Alhama procede del árabe al-ḥamma, que significa "agua caliente" o "baño termal". No es un nombre casual. Las fuentes termales que brotan al pie del Cerro Vilano a una temperatura constante de 46°C son, literalmente, la razón de ser de este pueblo. Desde la Antigüedad, estas aguas han atraído a romanos, árabes, viajeros y curiosos. El agua no solo dio nombre al pueblo — le dio identidad.

«El agua de Alhama cura los males del cuerpo y lava las penas del alma» — dicho popular local
Vestigios romanos de las termas antiguas de Alhama

2000 años de historia

La historia de Alhama se lee como un libro abierto sobre la historia de toda la Península Ibérica. Cada civilización que pasó dejó su huella en las piedras, en las costumbres, en la forma de entender la vida.

Prehistoria — 3200 a.C.

Los Millares

A pocos kilómetros de Alhama se encuentra el yacimiento de Los Millares, una de las ciudades más antiguas de Europa occidental. La zona ya era habitada hace más de 5000 años.

Época romana — Siglos I-V

Las primeras termas

Los romanos descubrieron y explotaron las fuentes termales. Construyeron los primeros balnearios y convirtieron Alhama en una parada obligada en la vía que unía Cartagena con Gádor.

Al-Ándalus — Siglos VIII-XV

Al-Ḥamma, la ciudad del agua

Bajo el dominio árabe, Alhama floreció. Los árabes perfeccionaron los baños termales, trazaron las callejuelas del casco antiguo y crearon un sistema de acequias que regaba los huertos del valle. El legado urbanístico árabe sigue visible hoy.

Reconquista — 1489

La caída del reino nazarí

Alhama fue conquistada por los Reyes Católicos en 1489, tres años antes de la caída de Granada. Se construyó la Iglesia de San Nicolás de Bari sobre los cimientos de la antigua mezquita.

Siglo XIX

El Balneario San Nicolás

En 1877 se inaugura el Balneario San Nicolás, que moderniza el acceso a las aguas termales. En esta misma época nace Nicolás Salmerón, que llegaría a ser presidente de la Primera República española.

Hoy

Alhama contemporánea

Hoy Alhama vive un renacimiento tranquilo. El balneario ha sido renovado, los senderos señalizados, y el turismo rural y termal atrae visitantes que buscan autenticidad lejos de las costas masificadas.

Callejuela de herencia árabe en Alhama de Almería

Nicolás Salmerón: el hijo ilustre

Alhama de Almería tiene el honor de ser la cuna de Nicolás Salmerón y Alonso (1838-1908), presidente de la Primera República española en 1873. Jurista, pensador y defensor incansable de los derechos humanos, Salmerón renunció al cargo de presidente por negarse a firmar penas de muerte — un gesto ético que le valió la admiración universal.

Su estatua preside la Plaza de España, y la casa donde nació puede visitarse en el centro del pueblo. Cada año, Alhama rinde homenaje a su hijo más célebre con actos culturales y conmemorativos.

Plaza de España con la estatua de Nicolás Salmerón

Patrimonio monumental

Alhama concentra, en un espacio reducido, una densidad notable de patrimonio arquitectónico y cultural. Estos son los puntos de interés que no deberías perderte:

Iglesia de San Nicolás de Bari

Edificada en el siglo XVI sobre la antigua mezquita, la iglesia parroquial es el edificio más emblemático de Alhama. Su torre campanario es visible desde cualquier punto del pueblo. El interior conserva un retablo barroco del siglo XVIII y la pila bautismal donde fue bautizado Salmerón.

La Puente

Puente neoclásico del siglo XVIII, con su impresionante estructura de doble nivel de arcos. Construido para salvar el barranco y facilitar el acceso al pueblo, ofrece una de las vistas más fotografiadas de Alhama. Al atardecer, la luz dorada transforma el puente en una postal perfecta de la Andalucía interior.

El Morabito Árabe

Pequeño edificio religioso islámico del siglo XVI, transformado en ermita cristiana (Ermita de San Antonio de Padua). Es uno de los pocos morabitos conservados en España y un testimonio fascinante de la convivencia y superposición de culturas en la región.

El Balneario San Nicolás

Inaugurado en 1877, el balneario ha sido recientemente renovado conservando su esencia original. Las aguas sulfurosas a 46°C son indicadas para problemas reumáticos, respiratorios y dermatológicos. Más allá de sus propiedades terapéuticas, es un lugar de calma y bienestar único en la provincia.

Naturaleza y paisaje

Alhama ocupa un emplazamiento privilegiado entre la Sierra de Gádor y el Valle del Andarax. La altitud (520 m) le asegura un clima agradable incluso en verano, con noches frescas y un cielo estrellado que compite con los mejores de la península.

Los senderos de la sierra ofrecen recorridos para todos los niveles: desde paseos suaves entre almendros y olivos hasta rutas más exigentes hacia las cumbres de la Gádor, con panorámicas que abarcan desde las nieves de Sierra Nevada hasta el azul del Mediterráneo.

Sendero en la Sierra de Gádor con vistas al valle del Andarax

Cómo llegar

Alhama de Almería está excepcionalmente bien comunicada para ser un pueblo de interior. A 25 km de Almería por la autovía A-7 y la A-348. A 2 horas de Granada, a 3 horas de Málaga y a 30 minutos del aeropuerto de Almería. Las playas más cercanas están a 25-40 minutos en coche.

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