El concurso
Las agrupaciones,
el corazón que canta
El corazón del carnaval almeriense late en su Concurso de Agrupaciones: semanas de ensayo condensadas en unos minutos sobre el escenario, donde cada grupo defiende su tipo, sus coplas y su ingenio. En la edición 2026, las semifinales se celebran del 6 al 8 de febrero y la gran final llega el 14 de febrero en el Auditorio Municipal Maestro Padilla.
Como en todo carnaval andaluz, conviven las dos almas del género: la chirigota, que afila la risa y comenta el año con letras traviesas, y la comparsa, que busca el escalofrío con sus armonías. Entre pasodobles y cuplés, el público corea, ríe y a veces se emociona sin previo aviso.
Los más pequeños tienen su propia cita: el Certamen Infantil, de carácter no competitivo, abre la edición 2026 el 1 de febrero. Porque en el carnaval, la cantera también sube al escenario.
1–22 feb
de actividades en la edición 2026
5
escenarios repartidos por la ciudad
1
sardina que despedir al final
La calle
Cuando la ciudad
se disfraza
El carnaval no cabe en un teatro: en los días grandes —del 14 al 22 de febrero en la edición 2026— la fiesta sale a la calle. El pregón del 20 de febrero da el pistoletazo de salida al último fin de semana, y el 21 la ciudad entera se echa a andar con el desfile «Noche en Color»: disfraces, música y confeti recorriendo el centro.
La Rambla Federico García Lorca se viste de fiesta, con la carpa del Mirador de la Rambla como cuartel general del último fin de semana. Y el carnaval se reparte por sus escenarios de 2026: el Auditorio Maestro Padilla, el Anfiteatro, la Plaza de las Velas y el Parque de las Almadrabillas, del centro al mar.
El final
Descanse en paz,
sardina
Todo carnaval que se precie muere con estilo. El Entierro de la Sardina es el rito con el que la tradición carnavalesca despide la fiesta: un cortejo de luto tan fingido como sentido, plañideras con más risa que lágrimas y una sardina que recibe todos los honores antes de su último viaje. En la edición 2026, la ceremonia cierra el carnaval el 22 de febrero.
Es el punto final más alegre que existe: se entierra a la sardina, se guarda el disfraz y la ciudad vuelve a la normalidad… hasta el año siguiente, cuando el carnaval resucite —como siempre— con fechas nuevas y las coplas recién escritas.
Información práctica
Preparar su visita
Fotografías: Daniela Erminy, Ryan Hodnett, Ismael Olea · Wikimedia Commons · CC BY-SA / CC BY