La aparición
La noche en que el mar
trajo una Virgen
En la noche del 21 al 22 de diciembre de 1502, el torrero Andrés de Jaén velaba la costa desde la torre de Torregarcía, al levante de la capital. Aquella noche, junto a la orilla, apareció una imagen de la Virgen traída por el mar: una talla que el guardián de la torre encontró en la playa y que cambiaría para siempre la devoción de la ciudad.
Aquella imagen es la Virgen del Mar, proclamada patrona de la ciudad de Almería. Su hallazgo, en la arena de Torregarcía, quedó grabado en la memoria almeriense como el punto de partida de una devoción que hoy suma más de cinco siglos.
Por eso, cada segundo domingo de enero, Almería vuelve al lugar exacto de la aparición. No es una fiesta de verano ni de multitudes ruidosas: es una romería de luz baja y mar de invierno, de las que se caminan despacio.
1502
la aparición en la playa de Torregarcía
2º
domingo de enero, cada año
1
misa al aire libre junto a la ermita
El camino
De la basílica
a la orilla
La romería une los dos hogares de la Virgen del Mar: la basílica que la custodia en el centro histórico de Almería y la ermita de Torregarcía, levantada en la costa al levante de la capital, junto a Retamar, en el lugar de la aparición. Los romeros salen de la ciudad y avanzan hacia el mar, pasando junto al núcleo costero de Retamar antes de alcanzar la ermita, sola entre la playa y el cielo.
El programa de cada edición lo publica la Hermandad de la Virgen del Mar, que organiza la romería y mantiene viva la devoción durante todo el año.
1
Basílica de la Virgen del Mar
La salida, desde el centro histórico de Almería, donde la patrona recibe culto el resto del año.
2
Retamar
El paso junto al núcleo costero: el camino se abre al mar y el aire empieza a oler a sal.
3
Ermita de Torregarcía
El destino: misa al aire libre, folclore y convivencia en la orilla donde apareció la imagen.
El día de romería
Misa, folclore y arroces
frente al Mediterráneo
Al llegar a Torregarcía, la jornada se despliega con la calma del invierno almeriense: una misa al aire libre junto a la ermita, con el mar de fondo, y después la fiesta. Actúan grupos folclóricos, y la gastronomía tradicional toma la playa: arroces y migas que se preparan y se comparten junto a la orilla, entre familias, peñas y romeros.
Es una de las estampas más singulares del calendario almeriense: una romería de enero bajo el sol suave del sureste, donde la devoción, la música y la mesa compartida conviven a unos metros del agua.
La patrona
La Virgen del Mar,
de enero a agosto
La romería de enero no es la única cita de Almería con su patrona. En verano, la ciudad vuelve a volcarse con ella: la Feria de Almería, a finales de agosto, se celebra también en honor a la Virgen del Mar. Dos estaciones, dos ambientes —la orilla recogida del invierno y el bullicio de las noches de feria— para una misma devoción que vertebra el año almeriense.
Información práctica
Preparar su visita
Fotografías: ANE, Olea, Almeriense33 · Wikimedia Commons · CC BY / CC BY-SA