Más que una ruta señalizada de un único nombre, lo que une estos lugares es la costumbre de subir desde el casco urbano hacia las laderas que dominan el valle del Andarax, con la Sierra de Gádor enfrente. El sendero PR-A 359, que rodea el cerro Milano por el barranco del Pasillo, pasa cerca de varios de estos hitos.
El camino, bordeado de almendros y tomillo, enlaza la iglesia parroquial de San Nicolás de Bari, en el pueblo, con las ermitas repartidas por el monte y con el morabito que corona la Cruz de Arriba. Son testigos de siglos de devoción popular, desde las romerías de San Marcos hasta las fiestas de barrio del verano.