De los Romanos a la Modernidad
Los primeros baños fueron romanos y se situaban junto al manantial, al pie del cerro Milano. Más tarde, los árabes, que ya conocían las virtudes de estas aguas, trasladaron las termas unos 300 metros hasta el emplazamiento actual y dieron nombre al pueblo: al-hamma, «las aguas calientes», origen de «Alhama».
El balneario tal y como lo conocemos comenzó a funcionar hacia 1874-1877, sobre un edificio cuya planta baja se remonta a 1772. En 1928 fue declarado de Utilidad Pública por Real Decreto. Desde entonces ha seguido en activo y hoy combina el termalismo de siempre con un hotel-balneario abierto a todo el que busca descanso.