Situación
Entre Zaragoza y Madrid
Alhama de Aragón se encuentra en la provincia de Zaragoza, dentro de la comarca de la Comunidad de Calatayud, a unos 664 metros de altitud. El municipio ronda los novecientos habitantes y se extiende a lo largo del valle del río Jalón, por donde discurren tanto la autovía A-2 como la línea de ferrocarril que une Madrid con Zaragoza.
Su nombre, igual que el de Alhama de Almería, viene del árabe al-hamma: el manantial de agua caliente. Y es que toda la historia del pueblo gira en torno a sus fuentes termales, conocidas y aprovechadas desde la Antigüedad.
Historia
De Aquae Bilbilitanorum
a los grandes balnearios
Los romanos ya conocían estas aguas y levantaron aquí un enclave que el Itinerario de Antonino recoge como Aquae Bilbilitanorum, «las aguas de Bílbilis», la cercana ciudad romana. Con la llegada de los musulmanes el lugar pasó a llamarse al-hamma, en referencia a sus baños.
La plaza cambió varias veces de manos en la Edad Media: el Cid la tomó en 1081, volvió a poder musulmán y fue Alfonso I quien la reconquistó hacia 1122. Durante mucho tiempo fue tierra de frontera entre Castilla y Aragón, hasta integrarse de forma definitiva en la Corona de Aragón a mediados del siglo XV.
El gran impulso llegó en el siglo XIX. A partir de 1860, con la compra de los manantiales por Manuel Matheu, se levantaron hoteles, jardines y un casino, y el balneario se convirtió en el motor del pueblo. La llegada del ferrocarril multiplicó los visitantes y, entre 1930 y 1960, la población llegó a rozar los dos mil habitantes.
Qué ver
Un pueblo de agua y piedra
El casco urbano conserva el aire de los balnearios decimonónicos, coronado por su castillo de origen andalusí.
El castillo
De origen musulmán y planta rectangular, domina el pueblo desde lo alto. Su torre del homenaje data del siglo XIV. A sus pies brota la Fuente del Chorrillo, una de las surgencias termales más conocidas de la localidad.
Iglesia de la Natividad
Templo barroco del siglo XVII con una torre de tradición mudéjar, dividida en tres cuerpos que van decreciendo en altura. Es el principal edificio religioso del casco antiguo.
El conjunto balneario
Los antiguos hoteles, jardines y paseos del siglo XIX siguen marcando la fisonomía del pueblo. Pasear entre ellos es recorrer la época dorada del termalismo español.
El lago termal
El gran reclamo de Termas Pallarés: una lámina de agua caliente al aire libre, rodeada de parque, donde es posible bañarse durante todo el año.
El río Jalón
El río atraviesa el municipio y articula el valle. Sus riberas ofrecen paseos tranquilos y enlazan con los senderos de los alrededores.
El agua del pueblo
Un lago termal
en lugar de mar
Aragón no tiene costa, pero Alhama de Aragón presume de algo poco común: un lago termal al aire libre, considerado uno de los mayores de Europa. Mide unos 140 metros en su eje mayor y 80 en el menor, con una profundidad media de metro y medio, y está alimentado por más de treinta manantiales que brotan desde el fondo.
Su agua se mantiene templada todo el año, entre los 28 y los 32 °C, y se renueva por completo de forma natural cada 32 horas. A su alrededor, el río Jalón completa el paisaje de agua que define al municipio.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo
El año en Alhama de Aragón se marca con varias citas. A comienzos de mayo se celebra la romería a la ermita de San Gregorio, y del 21 al 23 de mayo las fiestas de Santa Quiteria.
Las fiestas patronales mayores llegan en agosto: del 14 al 17 el pueblo honra a San Roque, su patrón, con los actos más concurridos del verano. A esa herencia se suma una larga tradición alfarera, todavía viva en el municipio.
Gastronomía
Sabores de tierra adentro
La cocina de Alhama de Aragón es la del interior aragonés: contundente, de cuchara y de cordero. El plato de referencia es el ternasco, el cordero joven asado lento con patata, que en la comarca de Calatayud se prepara «al estilo bilbilitano», con laurel, tomillo y ajo. A su lado conviven las migas, las borrajas de huerta y, para terminar, las frutas de Aragón bañadas en chocolate. Todo se acompaña bien con los vinos de la D.O. Calatayud, de garnacha de altura.
Para comer en el pueblo, los hoteles balneario tienen restaurante propio —el del Hotel Balneario Alhama de Aragón ofrece bufé de cocina aragonesa—, y en el casco urbano hay mesones y casas de comidas donde probar el ternasco y las migas. Si quieres una lista actualizada de establecimientos abiertos, lo más fiable es consultar la Oficina de Turismo, que mantiene el directorio del municipio.
- Ternasco de Aragón asado
- Migas a la pastora
- Bacalao al ajoarriero
- Borrajas con patata
- Frutas de Aragón (bañadas en chocolate)
- Vinos D.O. Calatayud
Dónde alojarse
Hoteles balneario
El alojamiento gira en torno al termalismo, y casi todas las plazas del pueblo están en hoteles balneario. El conjunto Termas Pallarés, levantado a partir de 1863 sobre una finca de casi siete hectáreas, reúne tres hoteles —el Gran Hotel Cascada y el Hotel Termas, de cuatro estrellas, y el Hotel Parque, de tres— alrededor de su célebre lago termal y de sus jardines históricos.
El municipio cuenta además con el Hotel Balneario Alhama de Aragón, un cuatro estrellas que unificó los antiguos baños de San Roque y Cantarero. Ambos complejos ofrecen circuitos y tratamientos termales con las aguas mineromedicinales del pueblo, indicadas sobre todo para afecciones reumáticas y respiratorias. Conviene reservar con antelación en temporada alta y en puentes; el directorio completo de alojamientos está en la Oficina de Turismo.
Cómo llegar
Accesos y distancias
- Estación de tren
- Estación de Alhama de Aragón, sobre la línea Madrid–Zaragoza, con servicios de Media Distancia (Regional). Madrid queda a unos 181 km de vía; para AVE, la estación próxima es Calatayud, a unos 35 km
- Carretera
- Autovía A-2 Madrid–Zaragoza, a su paso por el valle del Jalón; unas 2 h desde Madrid y poco más de 1 h desde Zaragoza
- Aeropuerto
- Zaragoza (ZAZ), a unos 110 km; Madrid-Barajas como gran aeropuerto internacional
- Cerca
- Calatayud (~35 km) y el Monasterio de Piedra (~25 km), buenas excursiones de un día
- Desde Almería
- Unos 740 km por carretera, alrededor de 7 h en coche
Preguntas frecuentes
Lo que conviene saber
¿Qué se puede ver y hacer en Alhama de Aragón?
Lo principal es el lago termal de Termas Pallarés, uno de los mayores de Europa, donde es posible bañarse todo el año. Además están el castillo de origen andalusí sobre el pueblo, la iglesia barroca de la Natividad, el conjunto de balnearios decimonónicos y los paseos junto al río Jalón.
¿Dónde comer en Alhama de Aragón?
En el pueblo hay mesones y casas de comidas, y los hoteles balneario cuentan con restaurante propio. El plato estrella es el ternasco asado de la comarca de Calatayud, con migas, borrajas y vinos D.O. Calatayud. Para una lista actualizada, lo mejor es preguntar en la Oficina de Turismo.
¿Dónde alojarse?
El alojamiento se concentra en los hoteles balneario: el conjunto Termas Pallarés (Gran Hotel Cascada y Hotel Termas, de cuatro estrellas, y Hotel Parque, de tres) y el Hotel Balneario Alhama de Aragón, también de cuatro estrellas. Conviene reservar con antelación en temporada alta.
¿Cómo se llega a Alhama de Aragón?
En coche por la autovía A-2 Madrid–Zaragoza (unas 2 h desde Madrid). En tren, con los servicios de Media Distancia de la línea Madrid–Zaragoza que paran en la estación del pueblo; para AVE, la parada cercana es Calatayud. Los aeropuertos son Zaragoza (~110 km) y Madrid-Barajas.
¿A qué distancia está de Almería?
Alhama de Aragón está a unos 740 km de Almería por carretera, alrededor de 7 horas en coche. Comparten el origen del nombre, el árabe al-hamma («la fuente caliente»), pero son dos provincias distintas, Zaragoza y Almería.
¿Cuándo es mejor ir y se puede bañar en el lago?
El lago termal se mantiene templado todo el año (en torno a 28–32 °C) y se renueva de forma natural cada 32 horas, así que el baño es posible en cualquier estación. La primavera y el otoño son cómodos para combinar termas y paseos; en verano coinciden las fiestas de San Roque, a mediados de agosto.
Las cuatro Alhama
Hermanas por el agua
España tiene varias localidades llamadas Alhama, y todas comparten el mismo origen: el árabe al-hamma, «la fuente de agua caliente». Alhama de Aragón, Alhama de Almería, Alhama de Granada y Alhama de Murcia nacieron del mismo gesto —aprovechar un manantial termal— y llevan ese parentesco en el nombre.
Lo que aquí es un lago termal alimentado por treinta manantiales, en Alhama de Almería son los baños históricos a los pies de la Sierra de Gádor. Distintos paisajes, una misma agua.