Senderismo Acuático
Camine por el río
Remontando el valle del Andarax desde Alhama, a una media hora en coche, se llega a Padules, en plena Alpujarra almeriense. Allí el río ha hecho de escultor: durante siglos ha ido labrando un estrecho desfiladero en la roca caliza, con pozas, pequeños saltos de agua y rincones de formas caprichosas. El camino no bordea el río, es el propio río.
El paraje fue declarado Monumento Natural por la Junta de Andalucía en 2019. Su tramo más célebre es la Garganta de los Canjorros, tan angosta que, con los brazos abiertos, se rozan a la vez las paredes de Sierra Nevada y Sierra de Gádor. Entre fresnos, álamos y sauces, el agua corre fría incluso en pleno verano: el contraste con el calor seco de la zona es justo lo que la gente viene a buscar.
Dificultad
Moderada. Se avanza por piedras, pozas y tramos de agua. Tras lluvias fuertes el agua puede llegar a la cintura; en verano baja bastante. Cuidado con las rocas resbaladizas.
Equipamiento
Calzado de agua o botas que agarren bien (las piedras del cauce hacen daño descalzo), ropa que se pueda mojar y protección solar. Útil una bolsa estanca para el móvil.
Mejor Momento
De finales de primavera a inicios de otoño, cuando apetece el agua fría. Entre semana hay mucha más tranquilidad que en fines de semana de verano.
¿Listo para el gran salto?
La aventura comienza donde termina el asfalto
Continúe la exploración de los rincones más vivos de Alhama y su sierra.
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