Lechuga
En el Levante almeriense, alrededor de Pulpí y el Bajo Almanzora, la lechuga de aire libre aprovecha los meses frescos: hileras regulares que entregan hojas crujientes en pleno invierno.
La lechuga dibuja otra cara de la horticultura almeriense: no los invernaderos del litoral, sino grandes parcelas de aire libre en el Levante. Los documentos agrarios citan el Bajo Almanzora entre las zonas andaluzas de producción, el IFAPA trabaja en Pulpí sobre la salud de los suelos lechugueros y, en Cuevas del Almanzora, las estadísticas municipales confirman una superficie regada importante dedicada a esta hoja.
El calendario se apoya en el fresco del otoño, el invierno y la primavera: los plantones se colocan en líneas regulares, se riegan con precisión y las piezas se cortan cuando alcanzan el calibre y la firmeza buscados. Iceberg, romana o pequeñas hojas no responden a los mismos mercados, pero comparten una exigencia — conservar el crujido de la parcela a la mesa. Rotaciones, biosolarización y producción integrada forman parte de la gestión sanitaria de estos suelos.
En pleno invierno, cuando el frío detiene las huertas del norte de Europa, esta esquina de la provincia sigue cortando ensalada. Al Levante no le hacen falta eslóganes: le basta su calendario.
Variedades
- Iceberg
- Romana
- Pequeñas hojas