Limón
Dos cosechas se relevan casi todo el año: el Fino abre la campaña en otoño y el Verna la alarga hasta el verano. El Andarax lo cultiva, pero el grueso provincial se concentra en el valle del Almanzora.
El limón es un peso pesado discreto de la agricultura almeriense. Para la campaña 2024/2025, el Observatorio de la Junta atribuye a Almería el 29 % de la superficie andaluza de limonero y el 46 % de la cosecha regional — unas 1.989 hectáreas y 50.952 toneladas. Son cifras de provincia entera: el análisis citrícola territorial sitúa el principal foco en el Almanzora, mientras que el Andarax reúne sobre todo pequeñas explotaciones de cítricos.
Dos nombres estructuran el calendario. El Fino es el limón temprano, recolectado desde el otoño, de piel fina y zumo generoso; el Verna toma el relevo hacia la primavera y aguanta en el árbol sin perder calidad, lo que permite escalonar la recogida hasta bien entrado el verano. A escala andaluza, estos dos grupos concentran lo esencial del volumen comercializado.
La provincia ocupa además el primer puesto nacional en superficie de cítricos ecológicos, y una publicación de la Diputación ya recogía productores ecológicos de cítricos en Alhama a comienzos de los años 2000 — una presencia local documentada, no una especialización actual. En la cocina, su papel es inmediato: zumo, ralladura y acidez para pescados, frituras y aliños.
Variedades
- Fino
- Verna