Calabacín
Largo, cilíndrico y verde, el calabacín domina casi por completo su segmento bajo plástico en Almería. Su flor amarilla y su piel mate cuentan la frescura mejor que cualquier lineal calibrado.
El calabacín es el cuarto cultivo protegido de Almería por superficie y el quinto por producción y valor: el Observatorio de la Junta contabiliza 7.538 hectáreas, unas 460.600 toneladas y un rendimiento de 6,1 kg/m² en la campaña 2024/2025. La provincia es la principal productora andaluza bajo abrigo y concentra, además, casi toda la superficie andaluza del producto en ecológico.
El tipo comercial dominante es el calabacín verde — alargado, cilíndrico, del verde claro al oscuro —, que supone el 99 % del volumen y del valor comercializados; las formas redondas o blancas son minoritarias. En la planta, la piel mate, el pedúnculo firme y a veces la flor amarilla todavía prendida delatan la frescura. Se recoge casi a diario: el fruto crece tan deprisa que un día de retraso cambia su calibre.
La comercialización se extiende sobre todo de septiembre a la primavera, con menor presencia en verano, y el destino es claramente comunitario: el 89 % de las exportaciones provinciales viajó a la Unión Europea en 2024/2025. En las cocinas de la zona sigue siendo la base del pisto y el compañero natural de las papas a lo pobre.
Variedades
- Verde alargado y cilíndrico
- Redondo (minoritario)
- Blanco (minoritario)