Calabaza
Se planta en primavera, se recoge del verano al otoño y aguanta el invierno entero en la despensa. De las calabazas de mesa a la cidra del cabello de ángel, cada tipo tiene su papel — también en los pucheros de Alhama.
«Calabaza» reúne, en realidad, varias especies y una gran diversidad de formas: las Cucurbita pepo, moschata y maxima de mesa, de pulpa naranja, no son lo mismo que la cidra — Cucurbita ficifolia —, de carne pálida y filamentosa. En la provincia es una producción presente pero modesta, más de despensa doméstica que de estadística: la más previsora de la huerta, que se planta cuando el frío ya se ha ido, engorda durante el verano, se recoge hasta el otoño y, entera y a la sombra, se conserva durante meses.
En el sureste tiene además un destino goloso: la cidra o cabello de ángel se confita en hebras doradas para rellenar hojaldres y empanadillas dulces. Las de mesa — butternut, violín, redondas de pulpa naranja — acaban en cremas, asados y guisos de cuchara.
El anclaje local es culinario, no estadístico: en el Bajo Andarax la calabaza aparece en preparaciones populares, y el recetario municipal de Alhama cita potajes con calabaza entre sus platos de siempre. Un uso documentado en la mesa — sin que eso convierta este cultivo discreto en emblema agrícola.
Variedades
- De mesa (Cucurbita pepo y C. moschata)
- Cidra o cabello de ángel (C. ficifolia)