Mango
El mango bajo invernadero sigue siendo una vía experimental en Almería: la investigación local estudia variedades, portainjertos, salinidad y precocidad, lejos de los grandes vergeles de Málaga y Granada.
El mango andaluz es, ante todo, un cultivo de Málaga y de la costa de Granada: una ficha oficial de la Junta atribuía a Málaga el 85 % de la superficie regional y a Granada el 14 %, con el punto restante repartido entre Huelva y Almería. Ese contraste impide presentar a Almería como tierra consolidada del mango — la pista local es la experimentación, en microclimas y estructuras muy concretos.
Un programa de la Universidad de Almería dedicado al mango intensivo bajo invernadero estudia la selección varietal, la fisiología, los portainjertos tolerantes a la salinidad y a los suelos locales, las técnicas de conducción y la respuesta del mercado — con la precocidad como gran baza a examinar: los primeros mangos de invernadero andaluces pueden llegar a comienzos de agosto, antes del corazón de la cosecha al aire libre de septiembre.
A escala andaluza, Osteen, Kent y Keitt figuran entre las variedades de referencia, aunque su reparto exacto en los ensayos almerienses está aún por documentar. La apuesta encaja, eso sí, en la tradición local de probar antes que nadie — y un mango madurado en el árbol, a un día de camión de los mercados europeos, es un argumento que se explica solo.
Temporada
El vergel queda en otra costa
Los vergeles de mango que hacen paisaje en Andalucía están en Málaga y en la costa de Granada, que concentran casi toda la superficie regional. En Almería el mango no se enseña: crece a cubierto, en parcelas de ensayo repartidas entre invernaderos hortícolas, invisible hasta que alguien abre la puerta.
Un frutal en estructuras pensadas para hortalizas
La vía almeriense consiste en reutilizar invernaderos concebidos para hortalizas y plantar en ellos un árbol permanente. Es arboricultura bajo plástico: el porte se ajusta al espacio cubierto, el manejo se aprende ensayo a ensayo y la baza es el calendario — madurar antes que la cosecha al aire libre del final del verano.