Papaya
Una fruta estrictamente tropical en diversificación bajo el plástico almeriense: ensayos en El Ejido y Retamar estudian variedades, altura de abrigo, rendimiento y calidad en un clima que no es el suyo.
La papaya no es un cultivo histórico ni dominante de Almería: pertenece a las diversificaciones que los invernaderos del litoral hacen posibles, porque es una planta estrictamente tropical que solo el abrigo acerca a la península. El proyecto CARISMED ha trabajado en dos sitios contrastados — El Ejido, en el Poniente, y Retamar, en el Levante — para observar cómo se comporta en un ambiente mediterráneo protegido.
Cuatro variedades se han seguido de cerca: Intenzza, Caballero, Sweet Sense e Iuve, con diferencias de productividad, estabilidad y calidad según el sitio y el cultivar — resultados que no justifican anunciar un sector masivo. En la Universidad de Almería se ha ensayado además, en invernadero multitúnel alto, sobre suelo enarenado y con riego por goteo, la conducción de una planta que crece deprisa y agrupa los frutos contra el tronco.
Los ensayos combinados sugieren que la oferta puede cubrir buena parte del año, aunque ese calendario es un potencial del cultivo protegido, no una garantía comercial. Es la cara más nueva de la huerta: la agricultura que en los años sesenta inventó el invernadero busca ahora frutas que nadie esperaba de esta orilla.
Variedades
- Intenzza
- Caballero
- Sweet Sense
- Iuve
Temporada
Un trópico que no se ve desde el camino
Desde fuera, nada delata a la papaya: las cubiertas de El Ejido o de Retamar son las mismas que protegen pimientos y pepinos. La diferencia está dentro, en los multitúneles donde una planta de porte tropical sube deprisa, con hojas anchas y la fruta arracimada a lo largo del tronco.
Ciclos largos bajo abrigo obligatorio
La papaya no negocia con el frío: en la península solo prospera bajo abrigo. El sureste — Almería, Granada, Málaga, Murcia — supera el centenar de hectáreas protegidas, y el cultivo se plantea a largo plazo: ciclos de 20 a 24 meses por plantación, con rendimientos que las referencias técnicas sitúan entre 100 y 200 toneladas por hectárea.