La alegría de vivir a plena luz del día
La Feria de Almería tiene dos caras. De noche, el bullicio se traslada al Recinto Ferial de la Vega de Acá; de día, la fiesta es del centro. Cada mediodía de feria, el Paseo de Almería y las plazas de alrededor se llenan de gente que sale a tomar el aperitivo, y la ciudad entera parece darse cita en la calle.
El motor son los ambigús, esas barras de feria que el Ayuntamiento autoriza en puntos del centro como la Puerta de Purchena, el propio Paseo o la Plaza de la Virgen del Mar. Sirven vino, cerveza y tapas a buen precio, suena música en directo y, en cuanto arranca una guitarra, las sevillanas se improvisan en cualquier esquina.
La feria se celebra a finales de agosto, en honor a la Virgen del Mar, patrona de Almería. Durante esos días, la franja del mediodía es el momento más relajado y familiar: el que mejor resume la hospitalidad almeriense, antes de que la tarde derive hacia el tardeo y la noche.
Ambigús y tapas
Vino, cerveza y tapas en las barras de feria repartidas por el Paseo y las plazas del centro.
Sevillanas
Déjese llevar por el ritmo de los bailes que se improvisan en las esquinas en cuanto suena la música.
Convivencia
La franja más familiar de la feria, de 12 a 17 h, para vivir el ambiente como un almeriense más.
En el corazón del centro
Paseo de Almería y plazas del centro
Paseo de Almería, 04001 Almería