Pepino
Largo, recto y verde oscuro, el pepino tipo Almería está hecho para el cultivo entutorado bajo plástico. Cuando el invierno frena las huertas europeas, aquí se corta a diario — crujiente y de piel fina.
El pepino es uno de los oficios de invierno de la huerta almeriense: mientras los campos europeos descansan, los invernaderos de la provincia lo cortan a diario. Para la campaña 2024/2025, el Observatorio andaluz le atribuye 6.681 hectáreas y unas 620.000 toneladas — el cuarto cultivo protegido en volumen, tras el pimiento, el tomate y la sandía —, con la comercialización concentrada de septiembre a la primavera y unas 750 hectáreas de invernadero ya en ecológico.
El tipo que lleva el nombre de Almería supera por lo general los 25 centímetros: recto, alargado, verde oscuro, de piel lisa o ligeramente acostillada. No conviene confundirlo con el pepino español, más corto y a menudo rayado, ni con el francés, de 20 a 25 centímetros; los formatos midi, snack y el tipo blanco completan las categorías comerciales. En el invernadero, los frutos cuelgan en vertical a lo largo de las plantas entutoradas — de ahí su silueta regular.
Su vocación sigue siendo viajera: buena parte de la cosecha sale hacia los mercados europeos en los meses fríos, aunque las estadísticas de exportación publicadas agregan a veces Almería y Granada, así que esta ficha no las convierte en cifra provincial. En la cocina pide poco: rodajas en la ensalada, dados en la pipirrana o batido en el gazpacho de verano.
Variedades
- Tipo Almería, largo y verde oscuro
- Español, corto y rayado
- Francés
- Midi
- Snack