de la mar blanca a la vega del Andarax

Productos de la tierra

Treinta y dos cultivos, varios paisajes y una misma luz mediterránea.

Una provincia, tres paisajes agrícolas

En la costa, los invernaderos dibujan un mosaico blanco entre el Campo de Dalías, el Bajo Andarax y el Campo de Níjar. El dato oficial más reciente sitúa su superficie física en torno a las 33.000 hectáreas en la provincia; las 62.743 hectáreas cultivadas publicadas para la campaña 2024/25 cuentan, además, las parcelas que encadenan dos ciclos seguidos: las dos cifras describen realidades distintas.

Con todo, este paisaje espectacular no resume el campo almeriense. Los cítricos y la antigua uva del barco siguen el Valle del Andarax; el olivo, el almendro, la higuera y los cultivos al aire libre ganan las laderas y el interior; y en la franja litoral se ensayan nuevos frutales tropicales bajo abrigo. El catálogo se lee como un mapa, del mar a las sierras, tanto como un calendario de cosechas.

Aceituna
Valle del Andarax Fruta

Aceituna

En las terrazas secas del Andarax y la Alpujarra almeriense, la aceituna alimenta los molinos de Canjáyar. Picual, arbequina y variedades de comarca dan aceites francos y aceituna de mesa.

Uva del barco
Valle del Andarax Fruta

Uva del barco

En Alhama, la uva de Ohanes se crió bajo parrales, se embaló en barriles sobre serrín fino y cruzó los mares durante un siglo — de ahí su nombre. Hoy ese patrimonio, casi desaparecido, se salvaguarda vid a vid.