Una cala sin carretera, a la que solo se llega a pie o en barco desde Las Negras. Agua turquesa, una torre defensiva en ruinas y una pequeña comunidad que vive allí todo el año.
Cala de San Pedro es uno de los rincones más singulares del Cabo de Gata: una ensenada sin acceso rodado, encajada entre montañas y mar. Sobre ella vigilan las ruinas del castillo de San Pedro, con una torre defensiva del siglo XVI levantada para proteger la cala y su manantial de los ataques de piratas berberiscos.
Es una de las pocas calas del litoral con un manantial natural de agua dulce y vegetación, lo que ha permitido que una pequeña comunidad de carácter alternativo se asiente allí buena parte del año. Solo se llega caminando unos 3 km desde Las Negras (cerca de una hora de sendero costero) o en barco-taxi, un trayecto de 10-15 minutos.
Puntos fuertes
- Cala virgen sin acceso por carretera
- Manantial natural de agua dulce, raro en la zona
- Ruinas del castillo y torre del siglo XVI
- Ambiente alternativo y comunidad estable
Consejos
- Lleva agua suficiente, calzado de montaña y protección solar: el sendero es expuesto y sin sombra
- En verano, valora el barco-taxi para evitar el calor de la caminata
- No hay chiringuitos ni servicios; respeta el entorno y a quienes viven allí
- Es zona donde se practica el nudismo
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