Alpujarra almeriense · memoria del valle

Una historia entre dos mundos

La Alpujarra es inseparable de la presencia musulmana, y los 22 municipios de la comarca están profundamente ligados a esa herencia. Laujar de Andarax, la capital histórica, concentra una densidad de historia poco común — por eso estas páginas le dedican espacio con generosidad.

  • 1492un reino que termina
  • 1570una guerra en el valle
  • 5fuentes en Laujar

01 · Historia

Historia de la Alpujarra

  1. Laujar de Andarax, «la era de la vida»

    Habitada desde la prehistoria, Laujar alcanzó su apogeo bajo la dominación árabe. Su nombre viene de aquella época y significa en árabe «la era de la vida». No es una etiqueta de guía turística: es el rastro de un tiempo en que este valle alto fue un centro de poder.

  2. Boabdil, la última corte

    El pueblo fue por un tiempo corte real: Boabdil residió en su alcazaba antes de su exilio en África. El último capítulo del reino nazarí se escribió, en parte, en este valle.

  3. Aben Humeya y la guerra de las Alpujarras

    Laujar fue también residencia de Aben Humeya, jefe de la guerra de las Alpujarras en 1570. Dos nombres — Boabdil y Aben Humeya — que bastan para entender por qué esta comarca pesa tanto en la historia de al-Ándalus.

  4. La expulsión de los moriscos y la repoblación

    A la guerra siguieron la expulsión de los moriscos y la repoblación de la comarca. Las calles blancas y sinuosas, los balcones de geranios: la arquitectura de estos pueblos guarda la memoria de aquel mundo.

  5. El patrimonio del agua

    En Laujar, el agua es patrimonio con nombre propio. Cinco fuentes jalonan el pueblo:

    • Pilar de la Plaza
    • Pilar de la Cañada
    • Pilar de la Barandilla
    • Pilar del Calvache
    • Fuente de San Antonio
  6. La iglesia mudéjar de la Encarnación

    En Laujar, la iglesia mudéjar de la Encarnación conserva un retablo barroco. Un edificio donde las dos épocas — la mudéjar y la cristiana — se miran de frente.