Patata
En el valle del Andarax, la patata cultivada al aire libre acompaña a las vegas de regadío. En Huécija figura entre los principales cultivos herbáceos; a escala provincial, la cosecha temprana es modesta pero está bien documentada.
La patata almeriense cuenta otra historia distinta de la de los invernaderos costeros: en el valle del Andarax se cultiva también al aire libre, en pequeñas parcelas de regadío. La ficha estadística municipal de Huécija la señala como principal cultivo herbáceo de regadío, en la categoría de media estación — un anclaje local del valle, sin extender esa especialización a todos sus pueblos ni a Alhama.
A escala andaluza, la Junta distingue varios calendarios, entre ellos el de la patata temprana, recolectada en primavera. En 2022 Almería solo representaba el 3 % de la superficie andaluza de esta categoría, y las estimaciones del ministerio para 2024 dan 196 hectáreas y unas 5.800 toneladas de patata temprana en la provincia: una producción real, de tamaño contenido. Plantada en los meses fríos — la protección puede adelantar la cosecha en torno a un mes —, se recoge de la primavera al comienzo del verano.
La historia agrícola refuerza el vínculo: en 1944, los agricultores de las vegas que rodean la capital se unieron para vender sin intermediarios en el mercado de la ciudad, y su género principal era precisamente la patata. De aquel puesto nació la cooperativa CASI, hoy sinónimo de tomate. En la mesa, la patata sigue mandando: papas a lo pobre, patatas bravas, asadas con alioli, tortilla o ajo colorao.
Temporada
El verde bajo de las vegas del Andarax
En el fondo del valle, la patata pone un verde denso y a ras de suelo sobre las parcelas de regadío, mientras las laderas guardan sus ocres secos. Son cuadros pequeños, de huerta más que de finca, que en primavera se reconocen por ese follaje mullido — y que desaparecen del paisaje en cuanto se levanta la cosecha.
Pequeñas parcelas, ciclo corto
Nada que ver con la agricultura de exportación del litoral: la patata del Andarax se maneja en parcelas pequeñas de regadío, plantadas en los meses fríos y levantadas pocos meses después, entre la primavera y el arranque del verano. Es un ciclo corto y de cercanía, el de la patata temprana; en Huécija, es el principal cultivo herbáceo de regadío.