Historia y origen
Patatas asadas, corazón tierno y un alioli con el ajo bien presente
Las patatas asadas con alioli juegan con un contraste inmediatamente goloso. El calor seco dora los bordes y concentra el sabor de la patata, mientras el interior queda tierno. El alioli aporta una textura untuosa y una fuerza de ajo que despierta esta base sencilla; servido aparte, protege mejor las superficies asadas.
El nombre pide, sin embargo, una verdadera prudencia editorial. Las guías españolas describen corrientemente las patatas alioli, y la guía gastronómica oficial de Almería cita las patatas ali-olí entre las tapas populares. Esas fuentes atestiguan la pareja patata-alioli, no un método asado uniforme: según los bares, las patatas pueden ser cocidas, fritas o asadas, y cortadas de maneras distintas.
La ficha conserva el rótulo del inventario sin convertirlo en especialidad antigua de Alhama: representa una tapa de barra actual, fácil de compartir y familiar en toda España. Para no confundirla con unas bravas, la referencia visual son los gajos con su piel, una superficie seca y dorada y una sola salsa marfil — el ajo debe ser franco sin borrar el sabor de la patata.