Sandía
Recolectada en primavera bajo abrigo, la sandía almeriense se adelanta al pleno verano europeo. Negra sin pepitas, mini o rayada, madura a ras del enarenado antes de una recogida todavía muy manual.
En Almería la sandía es, ante todo, una fruta de primavera bajo abrigo. El Observatorio de la Junta contabiliza 8.842 hectáreas protegidas y unas 510.000 toneladas en la campaña 2024/2025: el segundo cultivo protegido de la provincia por superficie y el cuarto por volumen y valor. El sector la reivindica, además, como la primera sandía europea de cada año.
Los invernaderos permiten adelantar la recogida entre abril y julio. Los frutos descansan sobre la arena del enarenado, entre tallos rastreros y hojas anchas, y la madurez se comprueba antes de seccionar el pedúnculo. Los tipos comerciales principales son la negra sin pepitas, la mini y la rayada con o sin pepitas; la de carne amarilla sigue siendo minoritaria.
El destino desborda con mucho el mercado local: en 2024/2025 las exportaciones equivalieron al 41 % del volumen producido en origen, con un 88 % rumbo a la Unión Europea — Alemania recibió por sí sola el 41 % de lo exportado. En los mercados del norte, el principio del verano sigue sabiendo a sandía de Almería.
Variedades
- Negra sin pepitas
- Mini
- Rayada con pepitas
- Rayada sin pepitas
- De carne amarilla (minoritaria)
Temporada
Primavera a ras del suelo
La sandía es un cultivo de primavera: durante unas semanas, tramos enteros de la huerta se vuelcan en ella, bajo plástico sobre todo y también al aire libre. Dentro de las naves, el suelo arenoso del enarenado desaparece bajo un manto de hoja del que asoman los frutos redondos; en las parcelas descubiertas, el mismo cultivo se tiende a ras de tierra hasta las puertas del verano.
Abrir la temporada europea
El abrigo adelanta el ciclo y permite llegar a los mercados antes que nadie: el sector lo resume en el lema de «La Primera Sandía Europea». Como el resto de la huerta protegida, el cultivo se conduce sobre enarenado y con riego por goteo.