Historia y origen
Tomate natural y aceite de oliva sobre el pan recién tostado
En aceite y tomate, el orden importa tanto como los ingredientes. El pan se tuesta primero; después llega el tomate natural y, por último, el aceite de oliva virgen extra. La sal se ajusta al gusto. El resultado combina superficie crujiente, pulpa fresca y una miga que recoge los jugos.
No hay un único gesto para el tomate. Puede restregarse una mitad madura sobre el pan, rallarse para conservar algo de textura o triturarse y servirse en un pequeño recipiente. En Almería, la fórmula forma parte de las cartas de desayuno y admite tanto la media de viena como el pan de pueblo o los panes de semillas.
Es una tostada completa por sí misma y también la base de muchas otras. Jamón, atún, queso o tortilla se añaden después, pero el equilibrio inicial sigue estando entre el tostado del pan, la acidez dulce del tomate y el aceite.