Historia y origen
Tomate rallado y tortilla de patatas sobre media barrita tostada
La tostada de tortilla reúne dos escenas cotidianas en una sola pieza. Una media barrita se abre, se tuesta y recibe tomate rallado; encima se coloca una porción de tortilla de patatas y se termina con aceite. El pan sostiene el conjunto y recoge la parte más jugosa de la tortilla.
En las barras de Almería puede llegar entera o cortada en tres pinchos, un formato cómodo para compartir o comer poco a poco. Cada casa conserva su estilo: tortilla con o sin cebolla, fina o alta, más firme o más jugosa. La base también cambia entre tomate y aceite, mayonesa o alioli.
Los panes contemporáneos han ampliado la elección con mollete, integral, multicereales y otras opciones. Aun así, la imagen reconocible sigue siendo sencilla: pan caliente, tomate y una porción generosa de tortilla colocada encima.