Historia y origen
Pan tostado, aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal
El pan con aceite es una de las formas más sencillas de entender el desayuno andaluz. El pan pasa por la tostadora o la plancha hasta que la superficie queda firme y la miga conserva algo de ternura. Entonces recibe un hilo generoso de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal.
El soporte cambia según la casa: pan de pueblo de miga densa, una media de viena o un mollete suave. También puede aparecer el ajo, frotado directamente sobre la cara caliente. No busca esconder el pan, sino reunir su tostado con el perfume y el punto frutado del aceite.
Se pide como media o entera y suele llegar junto al café. Es una elección sobria que deja hablar a la materia prima y que sirve, además, como punto de partida para el tomate, el jamón y otras tostadas de la barra.