De dónde viene
Toda la provincia · origen disputado (árabe o palentino)
La leche frita es un contraste que se come: una crema espesa de leche, azúcar y maicena, perfumada con piel de limón, piel de naranja y canela, que se deja cuajar, se corta en dados, se pasa por harina y huevo y se fríe. Fuera, el rebozado caliente; dentro, la crema fresca. Es uno de los «postres de sartén» más consumidos en Semana Santa.
En Almería comparte mesa con el arroz con leche, los huevos a la nieve, los papaviejos y los borrachillos, y en Serón se nombra junto a los hornazos y los mantecados carrasqueños entre la repostería local. Su origen se disputa —árabe para unos, palentino para otros— y la disputa sigue abierta.
Hay que decirlo claro: es un postre común en toda España, no una especialidad almeriense. Está aquí porque se come, y mucho, sobre todo en Cuaresma y Semana Santa: en esas fechas rara es la mesa que no la saca.
Con qué se hace
Los ingredientes subrayados enlazan a Productos de la tierra.
Cómo se hace en casa
- Infusionar la leche con la piel de limón, la piel de naranja y la canela.
- Cocerla con el azúcar y la maicena hasta obtener una crema espesa.
- Extenderla en una fuente y dejarla enfriar hasta que cuaje.
- Cortarla en dados y rebozarlos en harina y huevo.
- Freírlos en aceite caliente y espolvorearlos con azúcar y canela.