Historia y origen
Conejo y pollo entre tomate y pimiento cocinados despacio
La fritada de Alhama parte de una pareja de verano: tomate y pimiento. Cocinados despacio, pierden agua, concentran su sabor y forman una salsa espesa y brillante. Conejo y pollo se incorporan a esa base y terminan de hacerse juntos, tiernos y completamente envueltos por las verduras.
Cada carne aporta su matiz: el conejo, un sabor más marcado; el pollo, una textura familiar y suave. La fritada comparte el protagonismo y lleva al plato la madurez del tomate y el pimiento de temporada.