Historia y origen
Judías y grandes pelotas que anuncian por sí solas el final de la cocción
El guiso de pelotas reúne una olla de judías con unas piezas grandes y tiernas hechas de pan y maíz. En su interior llevan el sabor de un sofrito de embutidos y pimiento seco, de modo que cada pelota concentra parte del carácter del caldo sin perder su textura.
Es cocina de invierno del Levante almeriense, especialmente vinculada a Huércal-Overa y Pulpí. La propia cocción ofrece una señal sencilla: las pelotas ascienden a la superficie cuando están hechas. Ese pequeño movimiento en la olla forma parte del encanto de un plato caliente, familiar y pensado para compartir.