Historia y origen
Patatas envueltas en una salsa de almendras, ajo, pan y azafrán
En las patatas en ajopollo, el sabor nace de un majado de despensa. Ajo, almendras y pan se trabajan con azafrán hasta formar una pasta que se incorpora al guiso. Mientras las patatas cuecen, el majado espesa el caldo y lo convierte en una salsa dorada, suave y ligeramente granulada.
El nombre se presta a una broma que ha pasado de mesa en mesa: «papas en ajopollo, sin ajo y sin pollo». El pollo, en efecto, no aparece; el ajo sí forma parte del majado. La preparación está documentada en Benahadux, Gádor y Rioja, pueblos de la vega muy próximos a Alhama, y muestra el papel constante de la almendra en la cocina del Bajo Andarax.