Historia y origen
El caldo costero, caliente, nutritivo y siempre variable
Caldo de pescado es un título amplio: designa un caldo cocinado con pescado, no una fórmula única. En la costa de Almería, estas sopas pertenecen a una cocina doméstica que aprovecha las capturas disponibles. Patatas, tomate, ajo, pimentón o pimientos asados espesan y perfuman un jugo anaranjado donde cuecen caballa, sardinas, boquerones u otros pescados locales.
La guía oficial de la provincia cita el caldo y el escabechado de pescado entre las tradiciones de las localidades costeras. Una preparación más precisa, el caldo de pimentón, está documentada en Vera y asocia pescado, patata y pimiento; otras recetas familiares añaden un huevo escalfado. Estas versiones dialogan entre sí, pero no deben fundirse en una receta artificialmente canónica.
La ficha puede contar, pues, un caldo de pescadores almeriense anunciando su variabilidad. No es necesariamente un fumet claro ni una sopa lujosa cargada de mariscos: el pescado sigue identificable, las verduras nutren y el servicio muy caliente conviene a los días frescos o lluviosos. Para Alhama, el anclaje debe seguir siendo provincial — las fuentes sitúan estos usos sobre todo en el litoral.