Historia y origen
Calabaza, pescado frito y hierbabuena en un guiso muy ligado a Alhama
El picadillo de calabaza nace de una cocina que sabe aprovechar cada bocado. Calabaza, cebolla, tomate y pimientos se cortan menudos y se dejan guisar en aceite hasta quedar tiernos y bien ligados. Al final se incorpora el pescado pequeño ya frito, a menudo el que había quedado de la víspera, para que conserve parte de su textura mientras toma el jugo de las verduras.
La hierbabuena no es un adorno: su perfume fresco equilibra el dulzor de la calabaza y el punto salino del pescado. El recetario provincial sitúa Alhama en el centro de esta preparación, compartida también por Alicún, Bentarique, Huécija, Íllar, Instinción y Terque. En Laujar aparece una versión sin pescado llamada chilindrón; en Íllar, el guisote de calabaza incorpora sardinas pequeñas.