El cuaderno del valle Plato tradicional de carne Choto al ajillo

Historia del producto

Choto al ajillo

también escrito choto en ajillo, cabrito al ajillo, cabrito de los Filabres al ajillo

Choto tierno, almendras tostadas y especias hondas de Almería

El choto se guisa despacio en el ajillo almeriense, una salsa de almendras, pan, ajo, pimentón y especias. La carne se ablanda, los jugos se concentran y el plato despliega una intensidad rústica y festiva.

Plato tradicional de carne Alpujarra almeriense y provincia de Almería
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Choto al ajillo

Choto tierno, almendras tostadas y especias hondas de Almería

El choto al ajillo reúne dos marcadores de la cocina interior de Almería: el cabrito joven y el ajillo local. La salsa no se reduce a un aceite perfumado de ajo: almendras y pan fritos se machacan con ajo, pimentón o pimiento seco, comino y otras especias, y se incorporan a la carne hasta formar un jugo pardo rojizo, denso y cálido.

Los trozos con hueso aguantan una cocción lenta: dan cuerpo al fondo mientras la carne se ablanda y absorbe los aromas. Ese método explica el carácter rústico del plato, pensado antaño para carnes firmes y mesas largas. Las proporciones, el picante, la presencia de tomate o de vino cambian según la familia y el valle.

El municipio de Berja cita el choto al ajillo en la gastronomía tradicional de la Baja Alpujarra, y otros documentos provinciales destacan el cabrito de los Filabres al ajillo. Esos anclajes construyen una base almeriense sólida, sin hacer de Alhama el lugar de invención — e invitan a distinguir esta familia de recetas del ajillo cabañil documentado en Laujar, Fondón y Canjáyar.

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