Historia y origen
Ensalada de verano crujiente, viva y cambiante según la provincia
La pipirrana es una ensalada de verano fundada en las verduras maduras y el aceite de oliva. Tomate y pimiento verde forman su núcleo más estable; ajo, cebolla, pepino, huevo duro, atún, salazones o mariscos aparecen según los territorios y las casas. El corte queda rústico: lo bastante pequeño para mezclar los jugos, lo bastante limpio para conservar el crujiente.
Las fuentes turísticas andaluzas la asocian especialmente a Jaén, sin proponer todas la misma fórmula: unas retienen tomate, cebolla, pimiento y pepino; la guía oficial de la provincia de Jaén cita sobre todo pimientos verdes, tomates y ajo. Esa diversidad prohíbe convertir una lista de ingredientes en definición absoluta.
En Almería, la pista más sólida es la pipirrana de pulpo, mencionada entre las tapas tradicionales de la ciudad: une la frescura de las verduras y el vinagre al pulpo de la costa. Con el nombre simple Pipirrana, el alcance justo sigue siendo andaluz. Servida fresca antes que helada, acompaña con naturalidad los pescados a la plancha — y su jugo de tomate, aceite y vinagre merece un trozo de pan.