Ajo
Recolectado a comienzos del verano y secado con calma, el ajo da a las cocinas de Almería una profundidad franca, del ajoblanco a los guisos — sin ser, en el campo, una gran especialidad provincial.
Treinta y dos cultivos, varios paisajes y una misma luz mediterránea.
En la costa, los invernaderos dibujan un mosaico blanco entre el Campo de Dalías, el Bajo Andarax y el Campo de Níjar. El dato oficial más reciente sitúa su superficie física en torno a las 33.000 hectáreas en la provincia; las 62.743 hectáreas cultivadas publicadas para la campaña 2024/25 cuentan, además, las parcelas que encadenan dos ciclos seguidos: las dos cifras describen realidades distintas.
Con todo, este paisaje espectacular no resume el campo almeriense. Los cítricos y la antigua uva del barco siguen el Valle del Andarax; el olivo, el almendro, la higuera y los cultivos al aire libre ganan las laderas y el interior; y en la franja litoral se ensayan nuevos frutales tropicales bajo abrigo. El catálogo se lee como un mapa, del mar a las sierras, tanto como un calendario de cosechas.
Recolectado a comienzos del verano y secado con calma, el ajo da a las cocinas de Almería una profundidad franca, del ajoblanco a los guisos — sin ser, en el campo, una gran especialidad provincial.
De las cebollas tempranas a los tipos de guarda, este bulbo estructura sofritos, ensaladas y guisos. En Almería su cultivo existe pero es secundario: su diversidad se cuenta por estaciones y cortes.
En el Levante almeriense, alrededor de Pulpí y el Bajo Almanzora, la lechuga de aire libre aprovecha los meses frescos: hileras regulares que entregan hojas crujientes en pleno invierno.
Cultivo de aire libre del Levante almeriense, donde comparte la estación fresca con la lechuga y la coliflor. Se siembra con el calor y se corta con el frío — antes de que la cabeza abra sus botones.
Repollos y lombardas junto a la col china, en las rotaciones de aire libre de la estación fresca del Levante — y también en pueblos del interior como Abla y Abrucena, donde se cultiva en ecológico.
Cultivo de la estación fresca en el Levante almeriense, donde acompaña a la lechuga y a las coles. Llega en manojos crujientes y con hojas — frescor vegetal para caldos, guisos y ensaladas.
En primavera, los turiones del espárrago verde se cortan uno a uno en cuanto asoman del suelo. En Almería es un cultivo de aire libre pequeño y secundario frente al gran polo esparraguero de Granada.